Cuando una empresa nos pregunta por el renting de ropa laboral suele deberse a que el sistema de compra le está generando problemas: uniformes comprados de golpe que a los dos años nadie sabe dónde están, tallas que ya no cuadran con la plantilla, pantalones remendados en casa por el propio trabajador y un gasto de vestuario no previsto en el presupuesto que aparece en el peor momento. En Xorsa llevamos desde 1987 fabricando ropa de trabajo, y hemos comprobado que para muchas empresas el modelo de renting resulta mucho más operativo, y de hecho cada vez son más las empresas que nos preguntan por la opción de alquilar uniformes en lugar de comprarlos.
Renting de ropa de trabajo: qué es y qué incluye la cuota mensual
¿Qué es exactamente el renting de ropa laboral?
El renting de ropa laboral es un modelo en el que la empresa deja de comprar el vestuario de su plantilla y pasa a pagar una cuota mensual por el uso de las prendas, de modo que la inversión inicial desaparece y el gasto en uniformes se convierte en una cantidad fija y previsible, que se puede presupuestar a principio de año sin sorpresas.
Las prendas siguen siendo nuestras, y con ellas asumimos también lo que normalmente queda en tierra de nadie cuando se compran: que haya uniformes suficientes para cada trabajador, que las tallas se ajusten cuando entra alguien nuevo en el equipo, que las prendas lleguen identificadas con el logotipo de la empresa y que, cuando una se rompe, alguien se ocupe de la reparación o reemplazo sin que ello suponga un pago imprevisto que tenga que pasar por el visto bueno del departamento de compras.
¿Qué pasa si un uniforme se rompe durante el contrato?
En nuestro servicio de alquiler de ropa de trabajo la reparación y la sustitución van incluidas en el precio, y es el punto que más valoran las empresas que ya trabajan con nosotros. Pensad en un operario de mantenimiento o de un taller que se engancha el pantalón en una pieza metálica y lo raja de arriba abajo; con un vestuario comprado, esa prenda termina en la basura o, lo que es peor, sigue en uso con un mal arreglo casero hasta que alguien decide reponerla, mientras que en el renting el pantalón vuelve arreglado de nuestro taller si el daño lo permite. Y cuando la reparación o sea posible, se cambia por uno nuevo.
Podemos ofrecer este servicio porque el diseño, el patronaje, el corte, la confección y la personalización los realizan nuestro propio personal, y es precisamente por ser fabricantes por lo que podemos reparar una costura o reponer una prenda con el mismo tejido, el mismo color y el mismo marcaje.
¿Compensa más alquilar o comprar los uniformes de trabajo?
Se podría pensar que, a la larga, comprar sale más barato, y en algunos casos es cierto: una empresa pequeña, con poca rotación de personal y un uniforme que apenas se desgasta puede gestionarlo por su cuenta sin demasiados problemas. El alquiler de uniformes compensa cuando el vestuario sufre, cuando la plantilla cambia con frecuencia, cuando hay varios centros o turnos que abastecer, o cuando la empresa prefiere no inmovilizar dinero en un stock de prendas que finalmente puede no encajar con las necesidades reales que acaba teniendo. Por eso es un modelo que encaja especialmente bien en empresas de carácter industrial con plantillas de más de cien trabajadores, sea cual sea su actividad, desde el sector de la madera hasta los mecanizados, la metalurgia o los talleres, donde el volumen de personal y el desgaste diario de las prendas hacen que gestionar el vestuario por cuenta propia acabe consumiendo mucho más tiempo y dinero de lo que parece.
En el renting de vestuario laboral ese problema desaparece, y con él la gestión de tallas, el almacenamiento del stock y su distribución a los distintos puntos de entrega que tenga la empresa. La renovación deja así de ser un gasto que aparece cuando menos conviene y se convierte en algo previsto desde el primer momento.
Duración de los contratos de alquiler de ropa laboral
¿Cuánto dura un contrato de renting de ropa de trabajo?
Por lo general, los contratos de renting de ropa laboral tienen una duración de tres años, pero es algo que se valora de manera personalizada para cada empresa con la que trabajamos. Para ello valoramos las características de los tejidos con lo que se van a fabricar los uniformes, porque no se comporta igual un tejido de algodón y poliéster pensado para el trabajo en almacén que uno técnico con propiedades ignífugas o antiestáticas; tenemos en cuenta también el tipo de puesto, ya que el pantalón de un operario que pasa la jornada entre maquinaria, rozando superficies metálicas o arrodillándose sobre el suelo del taller no sufre el mismo desgaste que el de alguien que trabaja en recepción o en una línea de envasado; y estudiamos los requisitos de cuidado de cada prenda, que determinan con qué frecuencia y en qué condiciones se lavará y, en buena medida, cuánto tiempo mantendrá la forma, el color y la resistencia con las que salió de nuestro taller.
¿Por qué el lavado influye en las condiciones del alquiler?
Esa vida útil no está garantizada por sí sola, porque depende en buena medida de cómo se lave la ropa, y por eso nuestro compromiso de renovación está vinculado a que se respeten los estándares de lavado y limpieza que marcamos como fabricantes. Conocemos la composición de cada tejido, la temperatura que tolera, los productos que lo degradan y lo que le ocurre a un bordado o a una serigrafía tras muchos ciclos de lavado, y sabemos que un pantalón de trabajo lavado a una temperatura inadecuada o con productos agresivos puede perder color, forma y resistencia mucho antes de tiempo; lo que en otro modelo sería un simple gasto extra para la empresa, en un contrato de alquiler de vestuario laboral afecta directamente al equilibrio del servicio, y por eso esas indicaciones forman parte de las condiciones del contrato desde el primer día, tanto si el lavado lo gestiona la propia empresa como si lo hace otro proveedor.
¿Qué cambia en la ropa ignífuga y antiestática?
En la ropa técnica el mantenimiento pesa todavía más, porque cuando hablamos de ropa ignífuga laboral o de pantalones ignífugos antiestáticos el lavado no solo condiciona la duración de la prenda, sino también que conserve las propiedades por las que se eligió, y un tratamiento inadecuado puede comprometerlas sin que se note a simple vista.
El artículo 17 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales deja en manos de la empresa la responsabilidad de proporcionar y mantener en buen estado los equipos de protección individual, de modo que, cuando la ropa de trabajo tiene esa consideración, el alquiler de ropa industrial encuentra en un proveedor que conoce la prenda desde el patrón un aliado bastante más útil que un simple suministrador de uniformes.
Renting con lavandería o solo alquiler de vestuario laboral: qué modalidad encaja con cada empresa
¿Cómo funciona el renting de uniformes con lavandería incluida?
El pack completo une el alquiler de las prendas con nuestro servicio de lavandería industrial de uniformes, Xorsa Care: recogemos la ropa sucia en vuestras instalaciones con la frecuencia que acordemos, la devolvemos limpia y lista para usar, y dentro del mismo circuito detectamos las prendas que necesitan un arreglo o una sustitución antes de que el trabajador tenga que pedirlo. Es el modelo más extendido en sectores como la sanidad o la industria alimentaria, donde la higiene del uniforme forma parte de los controles del propio proceso, y también en talleres, naves o empresas de mantenimiento en las que la ropa se ensucia de una manera que no conviene que acabe en la lavadora de casa.
¿En qué zona está disponible el renting con lavandería?
Esta modalidad la prestamos en un radio aproximado de 80 a 100 kilómetros desde Lugo, porque a partir de esa distancia el circuito de recogida y entrega se ralentiza y la calidad del servicio se resiente; si vuestra empresa está en cualquiera de los polígonos industriales de la provincia o dentro de ese radio desde Lugo ciudad, entráis en cobertura.
¿Se puede contratar el alquiler de ropa de trabajo sin lavandería?
Sí, y lo ofrecemos en toda España, con el mismo pago mensual por los uniformes de los que dispone la empresa y el mismo compromiso de renovación periódica, siempre que el lavado se ajuste a los estándares que indicamos como fabricantes. Encaja con empresas que ya tienen resuelto el lavado, bien con medios propios o con otro proveedor, o que están lejos de nuestra zona de recogida pero quieren olvidarse de comprar, almacenar y reponer vestuario; la reparación y la sustitución de prendas siguen incluidas, y la logística que ya aplicamos con nuestros clientes de uniformes, que consiste en almacenar su stock y distribuirlo a los distintos puntos de entrega, permite atender a plantillas repartidas en varios centros.
¿Qué prendas se pueden alquilar y personalizar?
En ambas modalidades el vestuario se adapta al puesto y no al revés, desde los monos de trabajo de un taller hasta los uniformes de transporte de una flota de reparto, y todas las prendas pueden llevar la identidad de la empresa mediante serigrafía, transfer o bordado, que hacemos en nuestro propio taller de personalización. Lo que cambia entre una y otra modalidad es quién se encarga del lavado; lo que no cambia es que el uniforme que se desgasta, se rompe o se queda pequeño deja de ser un problema de vuestra empresa.
Si estáis valorando la opción de renting de ropa laboral, contadnos vuestras necesidades, y valoraremos junto la opción que mejor se ajuste a vuestras necesidades.
