Tallas de buzos, batas y monos de trabajo: tabla de equivalencias y guía de medidas

Como medir para saber talla de ropa laboral Xorsa

Con un pantalón o una chaqueta de trabajo el margen de error es asumible, porque una cintura algo holgada se corrige con un cinturón, pero con un mono las cosas no funcionan así. Un mono de trabajo (buzo o braga, según dónde se pregunte) es una sola pieza que une torso y piernas, de modo que si el pecho encaja y el tiro se queda corto la prenda tira de los hombros cada vez que el trabajador se agacha, y si ocurre al revés sobra tela por todas partes. Por eso las tallas de buzos y monos de trabajo se calculan con dos medidas y no con una, y por eso la talla que alguien usa en la ropa de calle (o la que le dieron en otra marca) dice muy poco de la que necesita en la nuestra. Aquí os explicamos cómo medir cada prenda, empezando por el mono pero sin dejar fuera las batas, las cazadoras, los pantalones y los petos, que se rigen por la misma guía, qué número corresponde a cada letra y qué hacer entre dos tallas; las cifras exactas de cada prenda las tenéis en las tablas de medidas de nuestra guía de tallas que siempre debéis revisar antes de hacer un encargo.

Cómo medir un buzo, un mono, una bata o un peto de trabajo: pecho, cintura y tiro

En nuestra guía las medidas aparecen identificadas con tres letras sobre una silueta, y conviene saber qué significa cada una antes de sacar la cinta métrica. La A es el contorno de pecho, que se toma rodeando el torso por su parte más ancha con la cinta paralela al suelo; la B es el contorno de cintura, medido alrededor de la cintura natural, sin apretar y sin meter tripa; y la C es el tiro, la distancia en vertical que va desde la base del cuello hasta la entrepierna, tomada por delante del cuerpo. Lo más fiable es que mida otra persona, con la cinta ajustada pero sin hundirla en la piel, sobre ropa interior o una camiseta fina y nunca sobre ropa de abrigo, porque nuestras tallas avanzan en intervalos de cinco centímetros y basta con un par de capas de abrigo para saltar de una a otra sin motivo.

Tallas Xorsa

No todas las prendas de trabajo se tallan con las mismas medidas: las batas y cazadoras de trabajo dependen solo del contorno de pecho, mientras que los pantalones y los petos de trabajo se eligen por la cintura; los monos y buzos de trabajo, en cambio, necesitan dos medidas a la vez, el pecho (A) y el tiro (C), porque son las dos zonas que más trabajan cuando el cuerpo se mueve. Con las medidas de buzos para hombre de nuestra tabla la comprobación se hace en un minuto: una persona con 98 centímetros de pecho y 67 de tiro cae en la 54/M por las dos medidas, mientras que alguien con 98 de pecho y 72 de tiro tiene el pecho de una M y el tiro de una L, y en ese caso lo sensato es quedarse con la talla mayor, que es lo que aconsejamos siempre que una medida queda a caballo entre dos.

Algunos detalles de confección, como la cintura elástica o los fuelles que podemos añadir en la espalda, dan algo de holgura al agacharse o al estirar los brazos, pero ninguno sustituye a una buena medición, porque un tiro corto sigue siendo un tiro corto por mucho elástico que lleve la prenda.

Lo mismo pasa cuando se encarga el uniforme de trabajo completo de una persona, con su bata o su cazadora y su pantalón o su peto, porque cada prenda se rige por su propia medida y no siempre coinciden en el mismo número: alguien con 98 centímetros de pecho y 92 de cintura lleva la 54/M en bata, cazadora, pantalón y peto, pero si su cintura es de 97 centímetros la bata y la cazadora siguen siendo una 54 mientras que el pantalón y el peto pasan a la 56/L, de modo que pedirlo todo en la misma talla acabaría en un peto que aprieta o en una bata que sobra. En el peto, además, los tirantes elásticos con hebillas de cierre rápido permiten regular la altura de la prenda sobre el cuerpo, pero no corrigen la cintura, que es la medida que manda.

El traje de protección contra la avispa velutina, que también es una prenda de tipo buzo, sigue una lógica propia: su talla se determina midiendo únicamente el tiro, desde la entrepierna hasta el cuello, y en él recomendamos con más motivo todavía pedir una talla más para facilitar los movimientos. La escala de tiro es la misma que en los monos de trabajo (la talla 52 corresponde a un tiro de 60 a 64 centímetros en las dos prendas), señal de que patronamos todas nuestras prendas con el mismo criterio y algo que permite a una brigada que use buzos y trajes de velutina medirse una sola vez para pedir ambos.

Qué talla es la 48, la 52 o la XL en buzos, batas o petos: equivalencias entre letra y número

La duda que más se repite cuando alguien va a encargar un buzo es qué número corresponde a su letra, o al revés, y la respuesta es que depende del fabricante. La talla numérica de la ropa de trabajo de hombre no es una medida universal sino una escala propia de cada marca, de forma que la misma 48 equivale en nuestra tabla a un pecho de 82 a 86 centímetros y en la de algunos distribuidores ronda los 94 o 96, doce centímetros de diferencia que en un mono marcan la distancia entre trabajar cómodo y no poder subir la cremallera. En Xorsa la escala de hombre va de la 48 a la 64 y es la misma para monos, batas, cazadoras, pantalones y petos. Para que os hagáis una idea, estas son las equivalencias entre número y letra que recogemos en nuestra guía:

Talla Monos, buzos, batas de trabajo Traje avispa velutina
48 XXS XXS
50 XS XS
52 S S
54 M M
56 L L
58 XL XL
60 XXL 2XL
62 3XL 3XL
64 4XL 4XL

 

Llevado a la práctica, quien usa una XS debe elegir en nuestros monos, batas o petos la 50 (y la XXS, la 48), la S corresponde a la 52, la M a la 54, la L a la 56, la XL a la 58, la XXL a la 60 (en los trajes de velutina aparece como 2XL, que es la misma talla con otra notación), la 3XL a la 62 y la 4XL a la 64, una escala que avanza de dos en dos y en la que cada número cubre un intervalo de cinco centímetros de pecho. Conviene fijarse en que en nuestra escala la S está en la 52, mientras que en otras escalas del sector esa misma cifra se asocia a una M o incluso a una XL, y de ahí viene buena parte de las confusiones: quien pide por número sin comprobar las medidas da por hecho que la 52 de un proveedor es la 52 de otro, y no tiene por qué serlo.

Por eso insistimos en que el número sirve para hacer el pedido, pero para conocer la talla exacta de cada prenda que necesita cada persona debe comparar sus medidas con las que figuran en nuestra guía de tallas. Es el mejor modo para no equivocarse. Y si no lo veis claro, no encontráis una talla que os encaje , o tenéis cualquier duda con las tallas, contactad con nosotros, porque también fabricamos tallajes fuera de los que recoge la guía, tanto inferiores como superiores.

 

Tallas de buzos para hombre y para mujer, y qué hacer si estáis entre dos tallas

Nuestros monos y buzos tienen tallaje unisex, igual que el resto de nuestra ropa de trabajo. La única excepción son los pantalones, que son las únicas prendas con tallas específicas de mujer, de modo que una mujer que va a pedir un buzo no busca su talla en una tabla distinta sino en la misma guía que usaría cualquier compañero de la plantilla: mide su contorno de pecho (A) y su tiro (C) como hemos explicado y elige la talla en la que encajan las dos medidas, o la mayor si cada una apunta a una distinta. Nunca hemos tenido quejas por el tallaje de mujer en monos, y si al probarlo le queda holgado basta con pedir una talla menor, que fabricamos sin ningún problema aunque quede por debajo de nuestra escala.

La tabla de mujer de nuestra guía, con tallas del 36 al 52 calculadas por cintura y cadera, sirve solo para los pantalones de mujer. Para monos, batas, cazadoras y petos se toman las mismas medidas que usaría cualquier compañero, y no la talla que habitualmente usa, porque una 48 de mujer y una 48 de hombre comparten número pero no medidas (la primera corresponde a una cintura de 97 a 99 centímetros y la segunda, en pantalón de hombre, a una de 75 a 79). En plantillas mixtas, la forma más sencilla de evitar esa confusión es pedir a cada persona sus medidas en lugar de preguntarle qué talla usa.

Quedarse entre dos tallas es de lo más habitual, porque el cuerpo no crece en intervalos de cinco centímetros, y nuestra recomendación es la misma que figura en la guía: pedir una talla más para ganar libertad de movimiento. Un mono de trabajo no es una prenda que tenga que sentar bien de pie frente al espejo, sino una prenda que tiene que acompañar al cuerpo mientras se agacha, se arrodilla, se estira o sube a una escalera, y en todos esos gestos la tela necesita un margen que una talla justa no tiene. Una comprobación muy sencilla para saber si se ha acertado consiste en ponerse el buzo, agacharse del todo y levantar después los brazos por encima de la cabeza: si la prenda tira de los hombros o se clava en la entrepierna, el tiro se ha quedado corto, y si sobra tanta tela que se forman bolsas en las rodillas o en la espalda, la talla es excesiva.

El rango habitual de nuestras tallas va de la XXS a la 4XL, y tanto por encima como por debajo de él fabricamos tallas especiales, algo que podemos hacer porque diseñamos, patronamos, cortamos y confeccionamos con personal propio en nuestras instalaciones de Vilalba. Esa misma fabricación propia es la que nos permite hacer cualquier prenda de ropa laboral a medida cuando alguien de la plantilla no encaja en ninguna talla de la tabla, y adaptarlos con piernas o mangas desmontables, bolsillos donde hagan falta y el logotipo de la empresa en bordado, serigrafía o vinilo, sin que nadie del equipo tenga que conformarse con la talla que menos le molesta.